ArgentiNAZO
La crisis de diciembre de 2001 en Argentina fue el conjunto de protestas sociales contra la situación económica argentina de dichos años, que causaron la renuncia a la presidencia de Fernando de la Rúa el 20 de diciembre de 2001 y llevaron a una situación de acefalía presidencial. La mayor parte de los participantes de dichas protestas fueron autoconvocados, que no respondían a partidos políticos o movimientos sociales concretos. Su lema popular fue: “que se vayan todos“. En los hechos fueron asesinadas 39 personas por las fuerzas policiales y de seguridad, incluyendo 9 menores de 18 años.

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El estallido
El 19 de diciembre de 2001 hubo importantes saqueos a supermercados y otra clase de tiendas en distintos puntos del conurbano. Esa noche el presidente De la Rua decreto el estado de sitio,y posteriormente en la ciudad de Buenos Aires salieron miles de personas a la calle a protestar contra la política económica del Gobierno que había establecido un límite a la extracción en efectivo del sueldo con el objeto de bancarizar la economía y mantener recursos dentro del sistema financiero (que había padecido una importante corrida en los últimas semanas). Muchas protestas se llevaban a cabo golpeando cacerolas, por lo que se las denominó Cacerolazos, una modalidad de protesta que imperaría durante los próximos meses.
Se sucedieron también protestas durante la madrugada del 20 de diciembre, frente a la casa del Ministro de Economía Domingo Cavallo y en la Plaza de Mayo, que fueron reprimidas. A pesar del Estado de Sitio decretado por De la Rúa, las calles de Buenos Aires y de otras ciudades del Interior se llenaron de protestas. En la madrugada renunció el ministro de Economía Domingo Cavallo.
En la mañana del 20 de diciembre quedaban unos pocos manifestantes entre los que principalmente se encontraban oficinistas, empleados, amas de casa, niños, y comenzaron a arribar miembros de organizaciones políticas. Entre los integrantes de estas organizaciones políticas que marcharon a la Plaza se encontraban entre otros grupos de piqueteros pertenecientes a la agrupación Quebracho.[2] [3]
La Casa Rosada, sede del Gobierno, en ese momento la misma no estaba cercada por vallas, cerca del mediodía se ordenó que se colocara una valla de contención en la mitad de la Plaza, por lo que la policía montada reprimió duramente a los manifestantes que quedaban.
Esta represión, que se transmitió por todos los canales de televisión y radio, e incluso emisoras internacionales, en directo durante todo el día, generó que más grupos políticos y manifestantes ocasionales se acercasen a la Plaza. Con el correr de las horas los incidentes fueron creciendo en intensidad y se produjeron cuatro muertes de manifestantes presumiblemente a manos de la policía, si bien las investigaciones judiciales aún no han finalizado.
A las 16 horas, el presidente De la Rúa, mediante un discurso transmitido por Cadena Nacional, anunciaba que no renunciaría a la presidencia e instaba a la oposición y otros sectores a dialogar abiertamente. El pedido fracasó.
Alrededor de las 19 horas, el presidente De la Rúa renunció luego de que fracasaran sus intentos políticos de salvar al Gobierno, saliendo de la Casa Rosada a través de un helicóptero. En esa jornada también murieron muchas personas en ciudades del interior del país, totalizando 39 muertos como consecuencia de la represión en los dos días,[4] entre ellos nueve menores de 18 años.[5

"Que se vallan todos"

Miles de personas en las calles protestando.
Consecuencias
Una protesta de ahorristas contra bancos durante principios de 2002
Durante los días y meses posteriores siguieron sucediéndose protestas y cacerolazos.
El movimiento provocó en primer lugar la renuncia de Fernando de la Rúa. El día 20 se hacía cargo del Poder Ejecutivo el presidente de la Cámara de Senadores, Ramón Puerta, quién convocó a una asamblea legislativa para elegir un nuevo presidente.
El día 23 asumía Adolfo Rodríguez Saá. Anunciaba que sería suspendido el pago de la deuda externa, que serían reintegrados los montos sustraídos a la población, la creación de un millón de puestos de trabajo, a través de los denominados planes Trabajar; que el Presupuesto 2002 sería austero y un plan de trabajo integral.[6]
El 30 de diciembre renunciaba Rodríguez Saá, alegando falta de apoyo político,[7]Cámara de Diputados Eduardo Camaño asumía el Poder Ejecutivo y también convocaba a una Asamblea Legislativa para nombrar un nuevo presidente. lo que desencadenó una nueva ola de inestabilidad. Ante la negativa de Puerta, el presidente de la
El 2 de enero de 2002 asumía Eduardo Duhalde como presidente interino, anunciando que se serían devueltos los montos sustraídos a la población en la misma cantidad en que habían sido depositados, ya sea en pesos o dólares, garantizaba la paz social y el fin de la controvertida Convertibilidad
abril 22, 2009 a 3:40 am
qien hiso esto?:D